Método de cálculo de ROI en sistemas fotovoltaicos residenciales

A man and woman solar installers engineers with tablet while installing solar panel system on house, rear view.

Imagínate que estás en tu cocina de Sevilla, una tarde de agosto, revisando la factura de la luz. El aire acondicionado ha estado encendido casi todo el mes, y aunque has intentado moderarte, la cifra en el papel sigue doliendo.

Un amigo te habló hace tiempo de los sistemas fotovoltaicos residenciales y de cómo él “ya está ganando dinero” con sus placas. Y ahí surge la pregunta que todos nos hacemos antes de dar el paso: “¿Cuánto tardaré en recuperar lo que invierta?”

Esa pregunta tiene una respuesta muy concreta si sabes cómo calcularla. Y no hace falta ser ingeniero para entenderla: solo necesitas conocer el ROI (Retorno de la Inversión) y, si quieres hilar más fino, el VAN (Valor Actual Neto).

Hoy vamos a desmenuzar ambos conceptos para que puedas evaluar por ti mismo si tu inversión en placas solares será rentable… y en cuánto tiempo.

El ROI: tu brújula para decidir

El ROI no es más que una forma de medir, en porcentaje, cuánto recuperas cada año de lo que invertiste. En el contexto de los sistemas fotovoltaicos residenciales, no se trata de ver si “ahorras un poco”, sino de saber en cuántos años vas a recuperar todo el dinero que pusiste al inicio.

Por ejemplo, si inviertes 6.000 € y ahorras 1.000 € al año en electricidad, tu ROI anual es del 16,6 %, y tu tiempo de retorno es de 6 años. Todo lo que venga después será ganancia neta.

Pero claro, para calcularlo bien, primero necesitas conocer tus costes y tus ahorros reales.

Antes de calcular: entender tus costes y tus ahorros

Aquí es donde muchos se confunden, porque ven solo el precio de la instalación y no contemplan otros factores.

  1. Coste de inversión inicial

Incluye paneles solares, inversor, estructura, cableado, instalación, legalización, tasas y, si aplicas, almacenamiento en baterías.
En Sevilla, para un sistema estándar residencial, hablamos de:

  • 3 kW: entre 4.000 € y 5.000 €
  • 5 kW: entre 6.000 € y 7.500 €
  • 10 kW: entre 10.500 € y 13.000 €
    Estas cifras pueden variar según la calidad de los componentes, la dificultad del montaje y si hay subvenciones activas.
  1. Costes de mantenimiento anual

Aunque mínimos, existen. En los sistemas fotovoltaicos residenciales suelen rondar los 80–150 € al año, incluyendo limpieza y revisión. El inversor, por ejemplo, puede necesitar sustitución después de 10-12 años.

  1. Ahorro energético anual

Se calcula multiplicando la producción estimada (en kWh) por el precio medio de la electricidad que pagas.
En Sevilla, con su elevada radiación solar (más de 3.000 horas de sol al año), un sistema bien orientado produce:

  • 3 kW: ~4.800 kWh/año
  • 5 kW: ~8.000 kWh/año
  • 10 kW: ~16.000 kWh/año

Si pagas una media de 0,18 €/kWh, ya puedes estimar tu ahorro bruto.

Cómo calcular el ROI paso a paso

Vamos a imaginar que estamos en tu salón, con una hoja en blanco y un café, listos para poner números sobre la mesa.

El ROI no es un concepto reservado a economistas: es simplemente la manera de saber qué porcentaje de tu inversión recuperas cada año gracias al ahorro que te generan tus placas solares.

La fórmula, aunque suene a matemáticas de colegio, es muy directa:

ROI (%) = (Ahorro anual neto / Inversión inicial) × 100

El truco está en entender qué es ese “ahorro anual neto”. No es otra cosa que el dinero que te ahorras en la factura de la luz a lo largo de un año (ahorro bruto), restando lo poco que te cuesta mantener el sistema funcionando.

En sistemas fotovoltaicos residenciales, ese mantenimiento suele ser mínimo: limpieza periódica y alguna revisión técnica.

Veamos cómo se traduce esto en la vida real. Imagina que instalas un sistema de 5 kW en Sevilla. Entre paneles, inversor, estructura, instalación y trámites, la inversión inicial asciende a 6.500 €.

Gracias al sol generas unos 8.000 kWh al año. Si el precio medio de la electricidad es de 0,18 €/kWh, eso significa que dejas de pagar 1.440 € al año en luz: ese es tu ahorro bruto.

Ahora restamos el mantenimiento, que ronda los 100 € anuales. Nos queda un ahorro neto de 1.340 €.

Dividimos este ahorro neto entre la inversión inicial (1.340 / 6.500) y multiplicamos por 100: el resultado es un ROI del 20,6 %.

Traducido: cada año recuperas aproximadamente una quinta parte de lo que invertiste.

¿Quieres verlo en tiempo de retorno? Solo hay que dividir la inversión inicial entre el ahorro neto: 6.500 / 1.340 = 4,85 años.

Es decir, en menos de 5 años, tu sistema estará completamente pagado y, a partir de ahí, cada factura reducida será beneficio puro.

El VAN: para los que quieren la foto completa

Si el ROI es como mirar un mapa y ver cuántos kilómetros faltan para llegar, el VAN —Valor Actual Neto— es como usar un GPS que también tiene en cuenta las cuestas, los peajes y el tiempo que vas a tardar.

En otras palabras, el VAN considera algo que el ROI deja fuera: el valor del dinero en el tiempo.

¿Por qué es importante esto en los sistemas fotovoltaicos residenciales? Porque un euro ahorrado hoy no vale lo mismo que un euro ahorrado dentro de diez años.

La inflación, las subidas o bajadas del precio de la luz y el simple hecho de que podrías invertir ese dinero en otra cosa cambian su valor real.

Vamos a simplificarlo. El VAN parte de tres datos:

  1. La inversión inicial (lo que pagas por tu instalación).
  2. El flujo de caja neto anual (tu ahorro anual neto, igual que en el ROI).
  3. La tasa de descuento (un porcentaje que refleja cuánto “pierde valor” el dinero con el tiempo; para una estimación casera puedes usar un 3-5 %).

La fórmula se ve así:

VAN = [Ahorro neto en el año 1 / (1 + tasa)^1] + [Ahorro neto en el año 2 / (1 + tasa)^2] + … – Inversión inicial

Pero vamos a ponerle números para que lo veas claro.
Supón que tu instalación cuesta 6.500 €, y que ahorras 1.340 € netos al año. Usaremos una tasa de descuento del 3 % y miraremos un horizonte de 10 años.

  • Año 1: 1.340 / (1 + 0,03)^1 = 1.300 €
  • Año 2: 1.340 / (1 + 0,03)^2 = 1.262 €
  • … y así hasta el año 10.

Si sumas todos esos valores, obtienes el valor presente de tus ahorros futuros. Luego le restas los 6.500 € de la inversión inicial.

Si el resultado es positivo, significa que, incluso teniendo en cuenta la pérdida de valor del dinero, tu inversión es rentable. Si es negativo, no lo es.

¿Te parece engorroso hacerlo a mano? No te preocupes: hay calculadoras online donde solo tienes que introducir la inversión, el ahorro anual y la tasa de descuento, y te hacen el cálculo al instante.

Pero la clave es que ahora entiendes qué están calculando y por qué es importante.

Ejemplos prácticos en Sevilla

Los números por sí solos dicen poco si no los aterrizamos en la vida real. Así que vamos a ponerlos en contexto con dos hogares ficticios de Sevilla.

Caso 1: un hogar pequeño con un sistema de 3 kW

Imagina un matrimonio joven que vive en un piso en el barrio de Nervión. No tienen hijos todavía y pasan buena parte del día fuera por trabajo, así que su consumo eléctrico es moderado: unos 4.800 kWh al año.

Deciden instalar un sistema de 3 kW, suficiente para cubrir buena parte de su demanda y reducir drásticamente su factura.

La inversión inicial es de 4.500 €, incluyendo paneles, inversor, estructura, instalación y legalización. Con la radiación solar de Sevilla, su sistema produce justo esos 4.800 kWh al año que ellos consumen.

Si el precio medio de la luz está en 0,18 €/kWh, eso significa un ahorro bruto anual de 864 €. Restando un mantenimiento estimado de 80 €, su ahorro neto queda en 784 €.

Cuando aplicamos la fórmula, el ROI anual es del 17,4 %. Traducido: recuperarán su inversión en unos 5,7 años. A partir de ahí, todo lo que dejen de pagar será ahorro limpio, y eso sin contar posibles ayudas o bonificaciones fiscales.

Caso 2: una familia de cuatro con un sistema de 5 kW

Ahora vamos a Montequinto, donde vive una pareja con dos hijos adolescentes en una casa unifamiliar. Entre electrodomésticos, climatización y dispositivos electrónicos, su consumo anual ronda los 8.000 kWh.

Aquí un sistema de 5 kW encaja perfectamente para cubrir gran parte de su demanda y aprovechar los excedentes para compensar en la factura.

La inversión es algo mayor: 6.800 €. Con la abundancia de sol sevillano, el sistema produce esos 8.000 kWh al año que la familia consume. Su ahorro bruto es de 1.440 € anuales. Tras descontar un mantenimiento estimado de 100 €, el ahorro neto se queda en 1.340 €.

El ROI anual en este caso es del 19,7 %, lo que significa que en poco más de cinco años tendrán su sistema pagado.

Desde entonces, el ahorro se convierte en beneficio neto, y con una vida útil que puede superar los 25 años, hablamos de dos décadas de electricidad prácticamente gratis.

Más allá de los números

El ROI y el VAN te dicen si tus placas solares se pagan solas y cuándo. Pero hay beneficios que no entran en la ecuación:

  • Independencia parcial de la red eléctrica.
  • Protección frente a subidas de la luz.
  • Aumento del valor de tu vivienda.
  • Contribución a un consumo más sostenible.

 

Tu ROI real, sin fórmulas complicadas

Calcular el retorno de la inversión de los sistemas fotovoltaicos residenciales en Sevilla no es complicado si entiendes los pasos: inversión inicial, costes anuales, ahorro neto, y luego aplicar la fórmula del ROI o el VAN.

En AGP Solar lo hacemos contigo, usando tus datos reales, tu consumo y tu ubicación exacta. Así sabes, desde el principio, cuánto tardarás en recuperar tu inversión y cuándo empezarás a ganar.

Si quieres que te preparemos tu cálculo personalizado, llámanos o escríbenos. Te lo diremos claro, sin rodeos… y con números que realmente importan.